Ayer 26 de octubre de 2016 me trajeron con la comida un litro de agua de sabor jamaica, adulterado; me causó nausea y tenía un sabor agrio. No entiendo por qué siendo yo un cliente cautivo de la fonda "La palapa" me venden agua adulterada. Hoy el pozole y la yoli estaban también adulterados. Lo sé muy bien porque ahí compro mis alimentos desde hace poco más de ocho años, y regularmente comida y líquidos son deliciosos. Atención contravigilantes, quienes nos pueden dar razón de esta acción, lamentablemente delictiva, son los jóvenes que entregan a domicilio los pedidos. O bien los propietarios del negocio y los trabajadores. Les recuerdo que si necesitan información acerca de mí, por si dudaran de mi persona, deben saber que soy Ranferi De La Paz Hernández, originario de Tlalchapa, Guerrero, México, teléfono 525574002983, cédula profesional de Lic. en Economía número 1751035, y cédula de Maestro en Educación Superior 3997812. Es muy importante que no me contacten a menos que tengan pruebas irrefutables de estos delitos en contra de mi persona. Como lo he dicho antes el hallazgo de la comisión de un delito colectivo perpetrado durante casi dos décadas, nos dará un conocimiento fundamental de la forma en que los seres humanos pueden asociarse para delinquir. En su caso estaré dispuesto a compartir la indemnización a que por ley tenga derecho, con los contravigilantes colaboradores, incluso con los informantes, es decir, con los testigos.
Saludos.
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