martes, 4 de octubre de 2016

¿Por qué me vigilan? (14a parte)

Hoy (4 de octubre de 2016) fui a trotar. Llegué al punto donde inicio la carrera, empecé y a los pocos metros me rebasó un vigilante, de mi estatura, más moreno y más pesado, en cuanto me rebasó supe sus propósitos, los vigilantes que lo reclutaron lo habían sembrado estratégicamente para que si yo seguía una dirección u otra, así mismo se movería el vigilante trotador. Disminuí el paso para verlo alejarse lo más posible, y se delató completamente cuando se detuvo al ver que yo no lo seguía de cerca, simuló ajustarse las agujetas; yo giré en redondo una vez y otra vez, mientras esta persona reanudaba la carrera. La distancia entre él y yo creció. En el km 2.5 giró sobre la misma pista, nos cruzamos; en ese momento hizo un gesto de desconsuelo y coraje, tiró de una rama de un arbusto sobre el camino. Seguí. De regreso, llegué hasta el km 4, en un retorno, cerca de del km 3.5, estaba estacionado un auto del gremio de los vigilantes, esa es práctica común de ellos, ese es un lugar preferido, necesitan de un modo u otro rubricar su quehacer de vigías. En la recta final de mi recorrido el vigilante corredor venía caminando en sentido contrario al mío, su interés era hacer patente una vez más su condición de vigilante, a unos 20 metros delante de mí giró y continuó en la dirección que yo iba, aminoré mi paso y cuando lo rebasé hice un giro para verlo y a la vez soltar mi cuerpo, al mismo tiempo le di a entender de ese modo que yo sabía que era un vigilante, más adelante hice otro giro, también de 360 grados. Esa es la historia, ahora ya son las 20:47 de la noche y estoy terminando de escribirla. Si ustedes, contravigilantes, ponen atención cuando salgo a trotar se darán cuenta quienes son vigilantes, son muy obvios, solo les falta un estandarte. Lo más grave de estos días es que si bien el grado de contaminación del agua ha disminuido, en cambio los irritantes del sistema circulatorio y digestivo en alimentos y bebidas han aumentado hasta causar trastornos en los sistemas mencionados. He tenido que medicarme para atenuar el malestar causado a mi organismo. Espero que alguien considere mi situación. 

Nos vemos.
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