domingo, 28 de agosto de 2016

¿Por qué me vigilan? (Décima parte)

Con motivo de encontrarme ahora en Ixtapa, Zihuatanejo de Azueta, Guerrero, México, relato a todas las personas los sucesos vividos hasta hoy. Llegué el jueves a las 6 de la tarde, aproximadamente; pasé la noche en un hotel; el viernes fui a consulta al IMSS, mientras llegaba mi turno, tomé un microbús hacia la Universidad; la nueva empleada administrativa me hizo favor de entregarme las llaves del local donde me hospedo, en el edificio de la Universidad. Regresé a consulta, la doctora familiar me dio cita con el otorrino para el 31 de agosto a las 8:00 a m; la trabajadora social anotó en mi carnet otra cita para el 1 de septiembre con el médico familiar a las 11:00 a m, porque mi nivel de colesterol está arriba de la norma. 

Unas horas después, desde mi habitación en la Universidad, ordené comida en la fonda "La palapa" y una coca cola, el pozole estuvo delicioso pero el refresco estaba adulterado. El sábado troté por la playa El palmar, fascinante; de regreso compré en OXXO una coca cola de dos litros y una botella de agua de 1.5 litros, no adulterados. Hoy domingo compré en el mismo OXXO, un vaso de café y un garrafón de agua de cuatro litros. El café resultó adulterado, el agua la estoy tomando y parece que está bien.

Otro detalle es que no hay agua en el baño, prendí la bomba para subir agua y nunca subió, ya puse en práctica todos los recursos que tengo para tal fin, sin éxito. Don Eleazar es la esperanza de que hoy tenga agua en caso de que venga o mande a alguien en mi auxilio. Son las 10:50 del domingo 28 de agosto de 2016.

Seguiré relatando las experiencias entre los vigilantes y yo. Si alguien desea observar estos acontecimientos puede hacerlo de modo muy fácil, frecuento los mismos lugares para abastecerme de agua y alimentos. Recuerden, es muy importante que solo con evidencia empírica irrefutable entren en contacto conmigo, que la trascendencia de esta experiencia es enfrentar a los vigilantes a sus propias acciones, además del daño a mi persona.

Saludos. Hasta la próxima entrega.
Mi domicilio actual:
Andador Petatlán, local 4,
col. Ixtapa, C. P. 40880,
Zihuatanejo de Azueta, Guerrero, México.
Soy maestro de la Universidad Sor Juana Inés de la Cuz Plantel Ixtapa.

martes, 9 de agosto de 2016

¿Por qué me vigilan? (Novena parte)

Hoy, 9 de agosto de 2016, fui atacado con violencia por parte de los vigilantes. Anoche sentí un ligero mareo pero no pasó a mayores, no pude dormir muy bien porque en los dos últimos días había estado tomando agua ligeramente envenenada, soportable; a las dos de la madrugada desperté de unas primeras horas de mal sueño, por lo que decidí tomar una pastilla de "Ranitidina" de 150 mg; me recosté y dormí mejor hasta las 7:30, desperté con un ligero mareo semejante al de la noche. Salí a trotar desde la Diana hasta las playas del Acapulco Dorado a la altura de Walmart. Poco después, caminando sobre la Costera Miguel Alemán me detuve a comprar un vaso de café, lo tomé a la salida de la tienda sentado en una banca dispuesta para tal fin. Lo terminé y seguí mi camino rumbo a la plaza ubicada cerca de la Comercial, sobre la Costera. En un puesto de tacos almorcé una orden de tacos de tripa. Sabrosos. Pagué y caminé hacia la parada de los urbanos, abordé el Acabús en dirección hacia Oviedo; antes de girar hacia la Av. Cuauhtémoc me bajé a comprar dos botellas de agua de 1.5 litros de la marca "e pura", en la miscelánea ubicada enfrente del Vips que está precisamente en la esquina donde da vuelta el Acabús. En la misma Costera volví a abordar otro urbano que me dejó en la tienda Soriana. Caminé hacia mi habitación, llegué, me bañé, empecé a trabajar en los cursos en línea que estoy tomando, después de unos minutos me preparé un café, y enseguida empecé a marearme con tanta fuerza que tuve que vomitar el café, las galletas con las que lo acompañé, y parte de los tacos que había almorzado. Me sentí mal. No sé si fue algo de lo que consumí hoy o el agua que tomé en los dos días pasados, la verdad es que vomité varias veces. En un respiro que me dio el malestar tomé una pastilla de "Ranitidina", me fui a la cama y hasta ahorita (son las 15:42) no he vuelto a vomitar y parece que ha pasado la crisis.

Causar daños a la salud de una persona es un delito grave, sin importar si el daño es provocado mediante líquidos o alimentos adulterados, u otras sustancias como gases. Los hechos transcurrieron en la habitación 02 del hotel ubicado en la Av. Cuauhtémoc esquina con Niños Héroes, col. Progreso, C.P. 39350, Acapulco de Juárez, Guerrero, México. Me persiguen, dañan mi organismo y no sé por qué lo hacen, ni quiénes son. Espero que haya personas interesadas en investigar mi caso. Los responsables deben pagar por su delito. Y la sociedad necesita enfrentarse a sí misma y cuestionarse este tipo de conducta negativa.

Hasta la próxima entrega.
Gracias.